
Por primera vez en 32 años, la representación del Drama de la Cruz tuvo que ser suspendida. El comienzo de la misma fue con una fina lluvia, que durante la escena de la Ultima Cena se convirtió en diluvio, lo que obligó a la organización a suspender la obra. Fue imposible la reanudación, pues continuo lloviendo durante horas. Incluso al día siguiente el desmonteje de escenarios se hizo bajo la Nieve.